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viernes, noviembre 23, 2007

QUÉ PENSARÁ ESA CABEZOTA

A saber: perdimos con Paraguay, aparecieron las primeras críticas a Bielsa, su sistema y ya hay jugadores odiados, pero aún así tengo la confianza de que se llegará a Sudáfrica 2010. Lo que podría haber sido el mejor inicio de una etapa eliminatoria, ha sido la peor derrota en décadas. Perder con Paraguay opaco el empate contra Uruguay.
Hay cosas por mejorar, de eso no hay dudas. El ataque por las bandas debe mejorar, el manejo de la pelota, el último pase, la concentración, el manejo de los partidos, etc., hay muchas cosas por arreglar, pero para eso tenemos siete meses por delante antes de la próxima fecha.

Gerardo Martino lleva casi un año al mando de la selección paraguaya y eso se nota.
Después de todo, la máquina guaraní está comenzando a funcionar perfectamente, en cambio, nuestra selección recién comienza a buscar las piezas exactas. Cabe recordar que Marcelo Bielsa solo lleva cuatro meses en el búnker de Pinto Durán y ya hizo algo que nadie pudo: empatar con Uruguay.
Confió en la selección, creo que se puede mejorar mucho más. Estoy casi seguro que en estos meses Bielsa hará un trabajo fino, nominará a nuevos jugadores y si es necesario, cambiará su esquema para adecuarlo al jugador chileno, es decir, aprenderá de sus errores.

Vaya a saber uno lo que está pensando el Loco, pero tengo la certeza de que la cuestión comenzará a mejorar y si no es así prefiero echarle la culpa a Tito Beltrán o al huaso pelegrino antes que a los jugadores o a Bielsa.


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lunes, noviembre 19, 2007

¿QUÉ VENGA EL SIGUIENTE?

Es verdad, le hicimos la gracia a los uruguayos en el mítico Centenario, pero seamos sinceros: la sacamos barata. Fácilmente en los primeros cinco minutos pudimos quedar dos cero abajo, de no ser por Bravo no hay como remontar el partido.
Ahora bien, Chile empató y eso nadie lo puede negar, el resultado está ahí, pero ¿jugamos bien? Esa es la pregunta que nadie ha querido contestar, solo nos hemos quedado con el resultado que no es malo… por el momento.
Hace falta un volante central de oficio, de eso no hay dudas. Como nunca Maldonado o Iturra se echaron de menos. Vidal y Droguett cumplieron, pero esos 40 metros que tuvieron los volantes uruguayos en largos pasajes del partido demostraron que nos falta harto por avanzar. Se podría decir que estamos como tantas veces: “a punto de dar el gran salto”. Si Marcelo Bielsa logra dar con el equipo y encontrar los suplentes perfectos no hay dudas que vamos a Sudáfrica sin discusiones, pero mientras tanto tenemos que sufrir y gozar con el equipo que va para adelante – de cualquier forma - y que defiende de igual manera.
Claudio Bravo, Salas, Fernández cumplieron y con creces, considerando sus partidos pasados. Vidal quedo al debe y más aún con su amarilla imbécil. Jara sorprendió, al igual que en la gira por Europa con Acosta. Rubio se está transformando en el regalón de Bielsa, pero nadie sabe por qué, lo mismo que Álvarez, pero la diferencia que éste tiene un poco más de vergüenza y corre a pesar de la cagadas que se manda.
Ya se puede decir que hay nombres seguros en la Roja, es decir, Bravo, Riffo, Ponce, Vidal, Droguett, Fernández y Suazo. Ya es una certeza que el equipo se hace con ellos y el resto y eso es un gran avance.
Nos viene Paraguay, vienen agrandados como tantas veces. OJO siempre que llegaron con el pecho inflado se fueron de vuelta con un par de goles, esperemos que se repita.

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sábado, noviembre 10, 2007

CAMISETAS

El pobre Luciano Leguizamón nunca creyó que su intercambio de camiseta generaría tanto escándalo, pero seamos sinceros, cambiar la camiseta con el capitán de Estudiantes en medio del clásico de la ciudad de La Plata es algo que sí o sí haría un poco de ruido, más aún después de los penosos resultados de Gimnasia y Esgrima de La Plata frente a su archirival.
"No pensé que por un cambio de camisetas iba a haber tanto lío. Entiendo que los hinchas estén molestos, pero no quise hacer mal a nadie”, dijo el ingenuo Leguizamón, pero quizás más notable fue la razón del cambio de camiseta. Supuestamente, Juan Sebastián Verón, le pidió su camiseta porque un sobrino de él se había hecho hincha del Lobo por la forma de jugar del volante de Gimnasia. ¿Será verdad?
Ahora bien, ¿es escandaloso o no cambiar camisetas con el enemigo?

Francia 1998: Austria le empata a Chile en el último minuto con gol de Ivica Vastic, volante croata nacionalizado austriaco. La desazón era general en el equipo chileno más aún cuando tuvo oportunidades claras para aumentar el marcador.
C
uento corto, termina el partido Vastic corre hacía donde Marcelo Salas para pedir su camiseta, el temuquense era la figura chilena y había sido traspasado en una cifra récord para un jugador chileno, pero no. Salas en un ademán muy común de él, lo mando a la cresta y Vastic quedo a medio camino mirando como la 11 roja se iba echando puteadas al camarín.

Francia 1998 2: Octavos de final. Brasil nos hizo 4 – 1. César Sampaio y Ronaldo nos dejaron fuera del mundial con dos goles cada uno. Salas hacía el del honor, pero perder y ser humillados nuevamente por Brasil no le importó al capitán Iván Zamorano para correr a pedirle la camiseta a su amigo y verdugo nuestro Ronaldo.
Claro, a diferencia de otras ocasiones, esta vez nadie discutió nada, nadie dijo nada ya que Zamorano fue uno de los mejores jugadores de Chile en el mundial, además de ser el gran capitán. La pregunta de cajón es: ¿Qué hubiese pasado si quien pide la camiseta es Cristián Castañeda o Carlos Tejas?

Brasil 1: En la segunda rueda de las eliminatorias Chile viajaba a Brasilia para jugar contra Kaká, Ronaldo, Adriano, Robinho, Ronaldinho y cía. Al arco estaba Nelson Tapia, que tuvo la suerte de jugar en el Santos, en la última etapa de Robinho.
Brasil nos hizo 5 esa vez, sin esforzarse mucho, incluso pudieron ser unos tres más. Al final del primer tiempo, nuestro arquero, sale corriendo desenfrenadamente hacía el flacuchento delantero para pedir su camiseta. Lamentablemente, para Tapia, todos se enteraron.
Nelson Acosta señaló: "Fue un error lo de Nelson. Me enteré cuando vi las fo
tos y no corresponde. Cuando vas perdiendo 4-0 lo único que uno quiere es irse al camarín para arreglar el partido. Por eso creo que lo que hizo no estuvo a su altura. Nelson se equivocó, lamentablemente, porque jugar bien o mal es un accidente, en cambio lo de la camiseta es distinto". Increíblemente, muchos hinchas se cuadraron con Nelson Acosta.
La explicación de Nelson Tapia no se hizo esperar: “Con Robinho hablo constantemente. Hay una amistad muy linda. Y cuando entramos a la cancha me dijo: en el entretiempo te doy la camiseta para tu hijo”. ¿Será verdad? ¿Por qué no espero al final del partido?

Brasil 2: Nuevamente nos enfrentábamos con el Scratch, nuevamente nos dieron un baile, nos marcaron 4 esta vez. Nos vimos como siempre ante Brasil, sin correr mucho el baile fue penoso. Para peor, jugamos en Estocolmo, capital sueca, que estaba plagada de chilenos y que vieron como, nuevamente, nos pintaron la cara y, de paso, fue la oportunidad para que Jorge Vargas y Luis Pedro Figueroa corrieran despavoridos para pedirle la camiseta de Ronaldinho Gaúcho.

Nuevamente, todas las cámaras vieron como dos jugadores, después de una humillante derrota perdían la vergüenza deportiva al pedirle la camiseta al astro del Barcelona que nos vacuno con dos. Apenas se acercaron los periodistas para consultarle a Figueroa por la camiseta, éste fue conciso: “Aparte de eso (la camiseta) creo que jugamos muy mal”, dijo.

Las críticas no se dejaron esperar, muchos querían linchar a volante nacional, mientras otros lo tomaban con humor. Eso sí, Luis Pedro Figueroa, tuvo su dulce venganza. Meses después se supo que esa camiseta llegó a las manos de Fabián Guevara, ex jugador de fútbol, quien las remató para reunir dinero para llevar el costo de la enfermedad de su hijo. "Yo quise evitar que reventaran a Luis Pedro, pero él no me dejó. Pero ahora que la gente sabe por qué la pidió, les ruego que me ayuden a que mi hijo viva". Después de esa confesión Luis Pedro Figueroa adquirió un status de héroe nacional.

Ahora bien, mientras Luciano Leguizamón comienza a solucionar su problemilla con los dirigentes de Gimnasia y, lo más seguro, tendrá que buscar un nuevo equipo, nadie podrá quitarle la suerte de tener en su closet la camiseta de Juan Sebastián Verón.
La pregunta que nace ahora es cuál es el momento para hacer el cambio de camiseta, ya que si uno va hacer el intercambio en el camarín del equipo contrario no faltaría el comentario mal intencionado que aseguré que hubo un arreglo entre el jugador que ingreso al camarín contrario... después de todo no se puede dejar a todos felices.


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